¿Quién dijo que «Winter is coming»?…

Winter is here!

Con el cambio de estación y la llegada del frío invernal, entramos en modo introspectivo, momento de mirar adentro y cuidar nuestro interior de los excesos del verano. Venimos del verano, que es gobernado por la energía yang y nuestro Sol, que nos aporta energía llena de fuego y calor, invitándonos a movernos, a estar activos, a socializarnos, a no parar ni un segundo. Es momento de crear, trabajar y abrazar nuestra parte masculina que sale a la luz.

Progresivamente nos metimos en el otoño, en sus días lluviosos y llenos de nubes para poder ahora dar la bienvenida al Invierno, la dominado por la energía dulce y sutil femenina, que con su aire melancólico y su frío nos invita a calmarnos, a dedicarnos más a aspectos emocionales, intelectuales, a empezar proyectos, a hacer balance del año que dejamos atrás. Con el equilibrio de esta energía yin, tenemos la posibilidad de centrarnos más en nuestro interior y focalizar toda nuestra energía en crecer como personas, sanar viejas heridas y cambiar creencias o patrones que ya no nos hacen falta o que nos hacen daño.

Por eso es un gran momento para iniciar la meditación si aún no eres un habitual en su práctica (unos 20 minutos es suficiente para algunos, para mí suele ser mejor entre 45 min. y 1h. al menos 1 vez por semana), al igual que la práctica del yoga, pero buscando uno que conecte contigo y que no sea excesivamente activo en esta época, ya que no es momento de realizar grandes esfuerzos. Te recomiendo que pruebas una sesión semanal de Hatha yoga y que me digas qué tal te sienta. Verás como cambia tu mente, tu cuerpo y tu vitalidad en poco tiempo.

 

RECOMENDACIONES PARA ESTOS MESES DE FRIO:

El invierno es una estación difícil, así que lo primero que te recomiendo es que la disfrutes (o lo intentes) como una etapa nueva que te va a aportar nuevas metas y proyectos. Todas las estaciones aportan cosas diferentes y nos hacen vivir procesos diferentes. Segundo, que te olvides del verano, del calor y de la cervecita en la playa o bajo una sombrilla y que agradezcas el descanso que necesitaba tu cuerpo (seguro que tus piernas y su circulación agradecen que bajen las temperaturas) para hacer otras actividades como viajar a la montaña, hacer senderismo, verte una serie nueva, ir más al cine y sobretodo exponerte mucho al sol, ya que tu cuerpo necesita la vitamina D que sólo él nos proporciona y que va a mejorar tu ánimo en caso de que el invierno suela ponerte muy melancólico.Céntrate en agradecer la nueva etapa y todo lo que ella puede aportarte. ¿No es maravilloso pasear por las calles iluminadas de tu ciudad? ¿O subir a las pistas de esquí a pasar un agradable fin de semana?

 

A nivel alimentación, te recomiendo potajes, purés, caldos y guisos calentitos, muy nutritivos y ricos, de muchos colores y a poder ser vegetarianos o veganos. Tenemos que desintoxicarnos de tanta carne, de esa energía densa y pesada que hemos consumido y que además incorpora las emociones del animal antes de su muerte, como el miedo.

En invierno tu cuerpo va pidiendo cosas calentitas para contrarestar el frío exterior, después de tantas ensaladas y fruta fría, pero no te olvides que puede seguir comiendo crudo y añadir a tus menús ensaladas templadas con vegetales de temporada como la alcachofa, la calabaza, la naranja… También puedes substituir tu desayuno de tostadas (recuerda: cuantos menos ingredientes tiene el pan, mejor, de masa madre, integral y a poder ser sin gluten como la espelta o el trigo sarraceno son buenas opciones) por un «podridge» de avena (gachas de avena) con canela y stevia. No te olvides de comer fruta entera, que nos apetece más en verano pero es muy necesaria, si no te gusta fría, sácala antes de la nevera o en un bol bonito en la cocina.

 

A nivel energético recomiendo realizarte mínimo una sesión de Reiki o Terapia Integral al mes, ya que con esto conseguimos limpiar las energías densas acumuladas en tus cuerpos. Usando gemoterapia, concretamente pirita, podemos trabajar los pensamientos «tóxicos» y repetitivos que se pueden dar al bajar el ánimo, y «extraerlos» para que dejes de tenerlos. El Reiki ayudará a salir la energía densa y pesada que ensucia tu canal y hará llegar a ti la energía actualizada, limpia y pura de la más alta vibración a tu cuerpo, reequilibrando el funcionamiento de los centros energéticos que hacen que todo en ti funcione correctamente, con lo que también ayudarás a tu sistema inmunológico a estar fuerte para combatir los posibles resfriados. Recuerda que es importante cuidar tu cuerpo físico, pero también el energético.

 

Como ya hemos dicho, es momento de introspección, de mirar hacia adentro, de estar tranquilos. En esta época suelen salir memorias dolorosas o traumáticas de vidas pasadas, en las cuales hemos vivido en zonas de mucho frío, en lugares árticos y conectamos con la «Noche oscura del Alma», nuestros sentimientos más ocultos, profundos y oscuros, con la noche y también con el esoterismo (¡Halloween!). Quizás salgan nuestros demonios a flote y por ello es una excelente oportunidad de abrazarlos, entenderlos y decirles adiós.

La manera que a mí personalmente me ha ayudado más a cambiar o transmutar estos demonios ha sido con Kinesiología Emocional. Ésta te ayuda a entender qué pasa en tu vida, cuál es el origen de aquello que te crea malestar o de tu dolor, te ayuda a conectar con tu intuición y a saber qué quiere tu alma y tu cuerpo. Recomiendo que os apuntéis los sueños en una libreta y que escribáis un diario sobre situaciones, sentimientos y sueños que experimentéis día a día, sobretodo si estáis dispuestos a poneros manos a la obra con vuestra curación interior para evolucionar y elevar vuestra vibración, que no es más que en definitiva, ser mejor persona y más consciente día a día. El tener apuntado todo eso ayuda mucho en la sesión a agilizar las respuestas y a conectar antes con el qué, el cómo y el porqué.

También recomiendo como parte de tu proceso de sanación, la toma de Flores de Bach junto con el resto de terapias que queráis probar (yo las tomo todo el año, cada vez que me hago un preparado, es para una cosa distinta, dependiendo de lo que estoy sintiendo, viviendo y experimentando en ese justo momento) ya que aceleran el proceso y acompañan, integrando mejor los cambios y sacando los bloqueos más profundos. Además, puedes círculos de meditación, que probéis las Constelaciones Familiares (mejor en grupo), regresiones, Biodescodificación o Bioneuroemoción y el Theta Healing, además de lectura y videos de conferencias o talleres de grandes maestros o gurús como Neale Donald Walsh, Osho, Louise Hay, Doreen Virtue, Anita Moorjani, Wayne Dyer, Deepak Chopra, Gregg Braden, Joe Vitale,… 

¡Ojo! Me gustaría puntualizar que con esto no estoy diciendo que las Terapias Alternativas ni la Kinesiología sean substitutivo de un psicólogo o psiquiatra, sino, una ayuda o algo que hacer como complemento, en mi caso, me ayudó mucho más que el primero que he nombrado, pero como en todo depende de muchas variables (si conectas con ese profesional ono, la empatía que éste tenga)…

Nada de esto hace milagros si tú no te implicas 100% en el proceso y empiezas a responsabilizarte de tu parte. Ser consciente de que lo que vives es mayoritariamente creado por ti (incluso lo peor que te haya pasado) y que lo has atraído a tu vida, te va a ayudar mucho para cambiar tus patrones de pensamiento mentales que atraen esas situaciones dolorosas a ti.

También pienso que hay terapias como las constelaciones en las que hacer 1 sesión cada 3 o 4 meses es suficiente. En cambio, la Kinesiología normalmente requiere un seguimiento y aunque es rápida porque además de sacar información, te ayuda a la corrección de la parte inconsciente implicada en el proceso, tiene que tener una continuidad para ver el progreso y normalmente en la 3ta sesión se empiezan a ver cambios significativos. Yo en su día realizaba las sesiones cada 3 semanas y estuve meses yendo, muy comprometida conmigo misma, pero el tiempo entre sesiones varía y lo testamos, poniendo la cita según lo pida tu cuerpo, a veces tienes que realizar otra la semana siguiente, o te indica realizar otra terapia, otras veces cada 5 semanas… Esto es variable según tu cuerpo nos indique lo que necesita en ese momento.

Para finalizar, es importante en invierno, estar rodeado de lo que te haga sentirte bien, reforzar tus relaciones afectivas, sentirte protegido y a salvo (trabajando el primer chakra, Muladhara), el contacto humano, ya que estamos mucho más sensibles y es importante sentirnos amados y amarnos para nuestro bienestar.

 

Recuerda que si yo cambio, todo cambia y que lo que crees creas, así que empieza a crear hoy un maravilloso día y visualiza el  maravilloso invierno que tienes por delante. 

 

Gracias, gracias, gracias por leer. Espero que os haya servido de ayuda y que estos nuevos consejos los apliquéis a vuestras vidas sentiros mejor y llenos de alegría durante esta estación y todo el año. ¡Ah! Y recuerda: cualquier duda puedes contactar conmigo escribiendo un comentario en esta entrada o dirigirte a la sección Contacto donde encontrarás mi whatsapp y mi e-mail. También puedes contactar conmigo a través de mi página de Facebook. Comparte este artículo con tus amigos si te ha gustado, para que a ellos les pueda ayudar también.

Namaste,

 

Vanesa Bueno